Es agradable que de vez en cuando a uno le den una alegría. Si además te la das tu en una de las actividades que hace tiempo quieres hacer y por fin puedes es la bomba.
El asunto es que después de no se cuantos años he conseguido un concierto para cello y piano. Y lo he llevado adelante con cierto éxito y mucha satisfacción. Nunca agradeceré lo suficiente a Francesca Croccolino su colaboración y saber puesto a mi lado para que todo estuviera en su sitio en el momento oportuno.
La experiencia a sido cósmica y está teniendo serias repercusiones en mi manera de dar clases, de estudiar, ... He re-descubierto aquellas cosas que parecían inalcanzables y estaban en los recuerdos del estudiante de música en Madrid. He conseguido volver a ser el que un día fui, al menos durante un rato...
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