sábado, 13 de junio de 2009
Gracias
Vaya semanita hemos pasado con el final de curso, de los críos y de los grandes. Lo que se dice una locura total de horarios; sitios a los que acudir y demás cuestiones de estar oliendo ya las vacaciones.
Ha sido creo la semana que más he tenido que correr de un lado a otro para estar en todas partes a la hora convenida y dispuesto ha hacer aquello a lo que venía.
En el colegio de los críos tres tardes de concierto, muy divertido y simpático; siempre con algún susto o sorpresa, tocar con los críos es lo que tiene. Todo es fácil, pero si lo tienes que hacer sin ensayar aparecen los sustos y no las sorpresas. De cualquier manera en este momento debo de hacer notar la labor, tanto de organización, como de tarea docente de Richard Casimir, el profesor de violín y director de la orquesta del colegio del Sagrado Corazón de Pamplona que consigue que una cuadrilla de críos, padres y profesores monten un espectáculo alrededor de las clases de violín bien curioso; de dos horas de duración y lo repitan tres veces para que pueda verlo todo el colegio y sin que se aburra nadie, incluido el público.
Gracias Richard por dejarme compartir atril con mi hija, cosa que por el momento es arto complicada.
Etiquetas:
richard casimir orquesta pamplona
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