Bueno, a ver que es lo que se me entiende... La fauna pamplonesa esta vez no va a ser lo que te puedes encontrar una noche sanferminera, o de fin de semana, o cualquier otro día, incluso entre semana, que todos conocemos a algo o alguien que lo de animal le viene pequeño.
En estos últimos días, unos 20 ó 30. Me he encontrado con un par de sorpresas en la fauna "salvaje" (por distinguir), o de cuatro o más patas. La primera ha sido un descubrimiento en mi jardín. Una de esas noches veraniegas en la que te da por mirar por la ventana a mi mujer le pareció ver un gato raro (tenemos una importante colonia gatuna en los alrededores), como muy redondo. En un segundo vistazo le vio un morro punteagudo, con lo que se dedujo que gato no era. ¿pero qué era? Entre grititos (por aquello de no espantar la cosa) me llamó al tiempo que decía:
!Un erizo¡
Y como podéis ver si que era un erizo, que ha seguido visitándonos cada noche, para comer la comida de gatos que le ponemos estratégicamente en el patio para que no pierda la costumbre y nos de el gustazo de verlo. Los críos como comprenderéis están como locos, y se acuestan cada noche un poco más tarde con la escusa de ver a "Espinete" (toma dechado de imaginación).
La otra sorpresa fue también hace tan solo un para de días, bueno tal vez cuatro, que el tiempo pasa volando...
Estábamos con Héctor, mi pequeño animalico, en el Arga, en las pasarelas, haciendo lo que se suele hacer, ttipi-ttapas, lanzamiento de piedras (sin tanto arte), remover algunas plantas que hay por las riberas del río... En un momento en el que el crío se separó un poco de mi y se fue con su madre a buscar aventuras, comienzan otra vez los gritos (estos si que eran gritos)
!un cangrejo¡
Me quedé ojoplático. Era algo que no me esperaba, lo mismo que el erizo, pero el río que pasa por la ciudad no suele estar limpio como para que crezcan estos bichos, pero es que luego supe que no era el bicho que yo pensaba, sino que era un cangrejo de los que se llaman "americanos", que han hecho que con la ayuda de los saqueadores de regatos los cangrejos autóctonos se hayan escondido y en muchas zonas completamente desaparecidos.
Así que cuidadito que en Pamplona nos pueden asaltar los animales salvajes¡¡¡¡¡¡¡¡¡

